Una niña y una psicóloga durante una actividad de evaluación

NIÑOS Y ADOLESCENTES · A PARTIR DE 4 AÑOS

Evaluación neuropsicológica infantojuvenil

Comprender cómo aprende, piensa y se siente vuestro hijo es el primer paso para acompañarlo mejor. La evaluación nos ayuda a conocer sus capacidades y dificultades y a orientar el apoyo que necesita en casa, en la escuela y en su desarrollo.

Un adolescente y una psicóloga revisan una actividad de evaluación

Comprender su perfil, más allá de una dificultad

Cada niño y adolescente tiene una forma propia de aprender, relacionarse y afrontar los retos. Cuando aparecen dificultades persistentes o dudas sobre su desarrollo, una evaluación permite reunir información y comprender su perfil de manera individualizada.

Valoro el funcionamiento cognitivo, conductual y socioemocional para orientar el diagnóstico cuando corresponda, adaptar las estrategias educativas y proponer líneas de intervención. Prestamos atención tanto a las dificultades como a sus puntos fuertes.

Cuándo puede ser útil una evaluación

Un niño y una niña exploran juntos formas y secuencias en una actividad de atención

Atención y neurodesarrollo

Ante sospechas de TDAH, TEA o dificultades en la comunicación, exploramos el perfil y las necesidades del niño o adolescente.

Una niña y un niño trabajan con sus cuadernos y lápices en una actividad de aprendizaje

Aprendizajes escolares

Cuando hay dificultades persistentes en la lectura, la escritura o las matemáticas, incluidas sospechas de dislexia o discalculia.

Un niño y una niña exploran patrones y construyen figuras con piezas de colores

Altas capacidades

Para conocer el perfil cognitivo global y posibles diferencias entre las distintas áreas de desarrollo.

Una niña y un niño expresan y reconocen sus emociones con gestos tranquilos

Emociones y conducta

Ante cambios importantes en el comportamiento, dificultades de regulación emocional o de adaptación social y escolar.

El proceso de evaluación, paso a paso

La información de la familia, del niño o adolescente y de la escuela permite construir una visión más completa.

01

Entrevista con la familia

Primera sesión con los padres o tutores legales. Recogemos el motivo de consulta, la historia del desarrollo y los antecedentes médicos, escolares y familiares.

02

Sesiones de evaluación

Habitualmente, entre 3 y 4 sesiones presenciales de 60 minutos con el niño o adolescente, distribuidas para evitar la fatiga. Se completan con cuestionarios para familia y escuela.

03

Devolución e informe

Explicamos los resultados de forma comprensible, compartimos puntos fuertes y necesidades y entregamos un informe confidencial con conclusiones y orientaciones.

Qué áreas podemos explorar

La selección de pruebas estandarizadas y baremadas se adapta a la edad y al motivo de consulta. No todos los niños necesitan la misma exploración.

Preguntas frecuentes

El servicio está dirigido a niños desde los 4 años y a adolescentes. Las pruebas y la forma de trabajar se adaptan a su edad y necesidades.

El proceso incluye una entrevista inicial con la familia, habitualmente entre 3 y 4 sesiones de 60 minutos con el niño o adolescente y una sesión de devolución. Se concreta según el motivo de consulta y la exploración necesaria.

Si disponéis de ellos, resultan útiles los informes escolares, médicos y psicológicos previos. También hablaremos del desarrollo y de las situaciones que os preocupan.

Sí. Los cuestionarios escolares ayudan a conocer su funcionamiento en otro contexto. Cuando corresponde, se realiza una coordinación con la escuela para compartir orientaciones con la autorización de la familia.

Sí. En la devolución se entrega un informe neuropsicológico confidencial y se explican los resultados, los puntos fuertes, las necesidades detectadas y las orientaciones clínicas y educativas.

Entender qué necesita para acompañarlo mejor

Si os preocupa algún aspecto del aprendizaje o del desarrollo de vuestro hijo, podemos empezar por una primera entrevista con la familia.

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